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"Mi escuela sabe a naranja"
Estar y ser en la escuela infantil    

Dice Mari Carmen Diez:

 

Mi opción está claramente definida. Quiero una escuela que dé paso a la escucha, a la relación, al placer, al aprendizaje y a los afectos que trae consigo la vida de cada día. Es de esa escuela de la que hablaré aquí. Y lo haré, sencillamente, desde mí. Desde mi experiencia como alumna, como maestra, como madre, como persona. También desde mi formación, mi reflexión, mi intuición y mi "piso de abajo" afectivo. Me gustaría compartir lo que he ido averiguando para lograr que mi quehacer educativo discurra con algo más de calma, de sabor, de alegría. Me gustaría aportar unas cuantas pinceladas de experiencia y reflexiones compartidas para recorrer unos caminos que puedan sernos más abiertos y saludables. Unos caminos en los que espero que podamos disfrutar  al ver, a modo de pequeñas piedras relucientes, como brilla la cotidianidad.
 
Datos Técnicos:
 
  Edita: GRAÓ   Francesc Tàrrega, 32-34   08027 - BARCELONA
  Colección:   Biblioteca de Infantil
  Serie: Didáctica / Diseño   y desarrollo curricular
  Prólogo:  Hilda Weissmann
  ISBN: 978-84-7827-520-5
  Edición:   1ª octubre 2007
  Portada: Alumnos de la   clase de los Elefantes   curso 2007-2008
  Escuela I. Aire Libre
  Alacant/Alicante
  Fotografía: Reme Picó
  Páginas: 196
  Lengua: Castellano

POR UNA ESCUELA SANA COMO UNA… NARANJA

Nuestra socia y compañera de ASMI Mari Carmen Díez Navarro, ha sido galardonada con el Premio Aula al mejor Libro de Educación y de Divulgación Educativa de 2008.

El premio fue concedido por unanimidad de los miembros del Jurado a su obra “Mi escuela sabe a naranja” publicada por la Editorial Graó.

Mari Carmen Díez asoma entre las páginas de su libro en un paseo inquieto lleno de curiosidad, sorpresa, emociones, vivencias, reflexiones, deseos… Y siempre de la mano de un coro de niños que camina con ella hilvanando palabras de página en página.

Una escuela saludable como una naranja: sabrosa, brillante, aromática; requiere que sus “frutos” se dejen crecer y madurar a su aire (libre). Así, conjugando jugos y juegos entre el complejo entramado del ramaje, se acaba componiendo la palabra “nosotros” desde las más variadas individualidades, desde ese mar de fueguitos naranjas.

Un colegio es para jugar bien” – afirma con contundencia desde estas páginas un niño de 5 años; ojo, no para jugar a tontas y a locas de cualquier manera, sino para jugar BIEN.

Si un niño de 16 años piensa poco – aclara otro de los alumnos de Mari Carmen –, el cerebro deja de crecerle, y el cuerpo a lo mejor también, y se queda enano.”

Lo intuyen muy claramente y, desde ese piso de abajo emocional al que la autora nos remitía en su libro anterior, saben que a la escuela se va para crecer disfrutando y para disfrutar creciendo. Y continúan matizando: “Un colegio es para aprender de animales, bichos, dinosaurios, fútbol, búfalos, castillos, huesos, árboles, dientes, letras, cuerpo humano, elefantes, delfines, bebés, tenis, deportes, piratas… Porque de lo que se quiere aprender, se aprende.”

De lo que se quiere aprender, de lo que se ama aprender es, efectivamente, de lo que se aprende.

Enhorabuena, Mari Carmen y gracias por este jugoso paseo lleno de experiencia, de humanidad y de las siempre generosas y necesarias dudas.

Ana-Luisa Ramírez, es maestra y escritora

Insertado en la web de ASMI en abril 2008

ASMI es la Filial Española de la WAIMH (World Association for Infant Mental Health)